INTELIGENCIA EMOCIONAL
- johanlatinnetworke
- 7 may 2021
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Actualizado: 7 may 2021
La inteligencia se puede entender desde la acepción de intelligere, esto es, “seleccionar entre”. Cuando uno es inteligente significa que, entre todo lo posible escogerá lo más adecuado a la situación. La inteligencia emocional implica que, entre todas las respuestas emocionales que se encuentran a disposición del individuo, elija la más apropiada para el estímulo externo en cuestión, es decir, la más adaptativa.
La teoría de los 3 cerebros de Paul MacLean, agrupa varias regiones del encéfalo en diferentes conjuntos que, según propuso este neurocientífico, realizan tareas diferentes. Las estructuras diferenciadas serían, según MacLean, el complejo reptiliano, el sistema límbico y el neocórtex.
El sistema reptiliano es una parte del sistema nervioso que se limita a ejecutar códigos programados genéticamente cuando se dan las condiciones adecuadas. Se limita a controlar comportamientos simples e instintivos que garantizan la supervivencia básica: agresividad, dominación, territorialidad, miedo, etc. Recuerdan la película la Familia Croods.
El sistema límbico es el responsable de la aparición de las emociones asociadas a cada una de las experiencias que se viven, esto es, la evasión (hacia sensaciones desagradables como el dolor) y la atracción (hacia sensaciones agradables como el placer).
El sistema cortical es el responsable del pensamiento avanzado, la razón, el habla, la planificación, la abstracción, la percepción y lo que en general consideramos como funciones superiores.
Es así como podemos observar que ante una situación de escuchar un ruido parecido a un disparo o a una explosión, actúe la parte reptiliana y sintamos temor, si tenemos más control sobre nuestras emociones en el aspecto límbico podríamos cambiar la percepción y dar oportunidad a que entre en acción la parte cortical para evaluar bien la situación antes de tomar una acción no apropiada.
La capacidad de expresar y controlar nuestras emociones es esencial, pero también lo es nuestra capacidad para comprender, interpretar y responder a las emociones de los demás.
¿Qué se necesita para ser emocionalmente inteligente? Daniel Goleman habla de cinco componentes críticos de la Inteligencia Emocional.
La autoconciencia, la automotivación y el manejo emocional irán dentro de la inteligencia intrapersonal, mientras que la empatía y el manejo de relaciones corresponderán a la inteligencia interpersonal.
En mis talleres desarrollo cada uno de estos tópicos, apoyado en herramientas de coaching y mindfulness, trabajando dramatizaciones de situaciones diarias para lograr ver las diferentes perspectivas de las mismas.





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